miércoles, 22 de noviembre de 2017

El antiguo retablo de la Iglesia de San Ildefonso de Valladolid (Introducción y relieve del Moisés)

La sensibilidad por el patrimonio y su puesta en valor no siempre han sido el eje en las actuaciones llevadas a cabo sobre los bienes culturales. Un triste ejemplo de ello fue el Valladolid del siglo XX: en cuestión de unas pocas décadas, la piqueta se llevó por delante diversos templos y conventos de la ciudad que, si bien su demolición se justificó en su momento por problemas estructurales insalvables, a día de hoy se estima que fue más bien la especulación inmobiliaria lo que motivó tales actuaciones.

Nos sirva tal reflexión para traerla continuamente al presente.

El actual templo parroquial de San Ildefonso de Valladolid, aún conserva en su interior el conjunto de relieves que formaban parte del retablo mayor del siglo XVII de la primitiva iglesia demolida en 1965.


Según el catálogo monumental, el antiguo retablo mayor de la iglesia de San Ildefonso (con anterioridad iglesia del Convento de la Encarnación Recoleta) fue concertado en 1648 con el escultor Bernardo del Rincón quien a su vez se asoció con Francisco Alonso de los Ríos para realizar la escultura que éste último terminaba de cobrar en 1651. El retablo permaneció sin dorar hasta 1696 en que se decidió “ponerle en perfección para la mayor decencia del Culto Divino” tratando igualmente de corregir “algunas ymperfeciones”.  Los pequeños relieves originales de Francisco Alonso de los Ríos probablemente se policromaron hacia 1700 tal vez por Manuel Peti que se permitió ampliar las escenas talladas con personajes o ángeles pintados sobre los fondos.
 
En el momento del desmantelamiento del retablo y la demolición del antiguo templo, muchas de las obras que poseía la iglesia fueron vendidas para sufragar los gastos de la nueva obra, otras cambiadas de ubicación y algunas pocas, permanecen aún hoy en el nuevo templo parroquial.
El conjunto de los relieves del retablo mayor a los que nos referimos, obra de Bernardo Rincón y Francisco Alonso de los Ríos, constituyen el conjunto artístico más importante que posee el templo parroquial además del único testimonio material del antiguo retablo. 



 


Debido a su deterioro, dichas piezas están siendo sometidas progresivamente a un proceso de conservación y restauración que recupere sus valores materiales, estéticos y artísticos, afectados por el paso del tiempo, las condiciones propias a las que se han visto expuestos, así como a las intervenciones inadecuadas sufridas.

El proceso, procurando el máximo respeto a la obra y la mínima intervención, sigue para cada relieve, el siguiente esquema:
  • Toma de fotografías previa.
  • Desmontaje.
  • Eliminación de elementos ajenos y perjudiciales (puntas metálicas).
  • Protección temporal de zonas en riesgo de desprendimiento.
  • Primera superficial, mediante brochas suaves y microaspiración.
  • Sentado de color puntual.
  • Limpieza  de superficie según los resultados de las pruebas previas de limpieza y solubilidad.
  • Reintegración volumétrica.
  • Reintegración de nivel.
  • Reintegración cromática mediante técnicas discernibles.
  • Aplicación de capa de protección final.
  • Montaje con sistema escamoteable.
  • Toma de imágenes final.
  • Redacción de informe de intervención.
 A continuación algunas imágenes del proceso de intervención sobre el relieve del Moisés:






 





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